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Sarah Vaughan and her trio - At Mister Kelly's (1957)

Este disco es una grabación en directo de la "Divina" Sarah Vaughan, acompañada de su trío, en un local de Chicago llamado Mister Kelly's, es el resultado de una serie de actuaciones que comprendieron los días 6, 7 y 8 de agosto de 1957.


01 September in the Rain.
02 Willow Weep for Me.
03 Just One of Those Things.
04 Be Anything (But Be Mine).
05 Thou Swell.
06 Stairway to the Stars.
07 Honeysuckle Rose.
08 Just a Gigolo.
09 How High the Moon.
10 Dream.
11 I'm Gonna Sit Right Down (And Write Myself a Letter).
12 It's Got to Be Love.
13 Alone.
14 If This Isn't Love.
15 Embraceable You.
16 Lucky in Love.
17 Dancing in the Dark.
18 Poor Butterfly.
19 Sometimes I'm Happy.
20 I Cover the Waterfront.



 El disco da comienzo con una voz masculina que se encarga de preparar a los espectadores, explica por qué hay tantos micrófonos en el escenario y les aconseja cómo deben actuar ante una grabación en directo, van a ser grabados, por lo que han de comportarse con naturalidad; instantes más tarde Sarah Vaughan es presentada y casi podemos verla aparecer en el escenario. El poder evocador de este disco es tal que durante más de una hora sentiremos que somos nosotros los que estamos tomando una copa en el Mister Kelly's disfrutando de la actuación de la "Divina", casi podemos respirar el ambiente cargado de humo y sufrir los rigores del caluroso mes de agosto en Chicago.

Esta grabación muestra a una artista en un momento dulce de su carrera, Sarah Vaughan tenía 33 años cuando grabó ese disco y es evidente cómo disfruta con lo que hace, se muestra cercana, bromea con el público, a veces deja entrever su sensualidad y otras veces es capaz de helarnos la sangre con una voz que se encuentra entre las mejores voces femeninas de la historia de la música. Interpreta standards, algunos de ellos muy conocidos ("Willow Weep For Me", "Just One Of Those Things", "How High The Moon", "Just A Gigolo", "Embraceable You", entre otros), pero con una intensidad especial que, en la mayoría de los casos, supera en calidad al tema original. A lo largo de este disco, Sarah Vaughan navega entre la ternura y la melancolía, entre la serenidad y el esparcimiento, haciendo gala de un vibrato privilegiado y de una amplitud de registros asombrosa, a veces coquetea con el bebop utilizando sus cuerdas vocales como un instrumento más, sin duda el mejor de cuantos había en aquel escenario del Mister Kelly's. Cuando uno escucha este disco se siente obligado a dejar todo aquello cuanto está haciendo para poder disfrutar al máximo de la voz de Sarah Vaughan, es un disco cautivador que nos atrapa durante 73 minutos para transportarnos a un ambiente plácido y sereno.